Aunque su nombre completo es Semillero de Investigación en Física Aplicada, el rumbo que lo ha definido desde el inicio es claro: el cosmos. Las estrellas, el Sol, los telescopios y esa curiosidad infinita que mueve a cada generación de estudiantes que se une a esta familia astronómica.
Una historia que trasciende el tiempo
Quásar ha pasado por diferentes etapas, proyectos y generaciones. Con el paso de los años, ha participado en encuentros investigativos como RedCOLSI a nivel departamental y nacional, y más recientemente formó parte del evento IAUS400 organizado por la Unión Astronómica Internacional en EAFIT.
Pero más allá de los reconocimientos, lo que mantiene vivo al semillero es la unión en torno a la astronomía. Las observaciones con telescopio, la astrofotografía y la divulgación científica son algunas de las huellas que han dejado en su camino.

Ciencia hecha en casa: el Sol como laboratorio
Hoy, el grupo trabaja en un proyecto de vanguardia: mejorar imágenes del Sol utilizando redes neuronales y algoritmos capaces de corregir las aberraciones que genera la atmósfera terrestre. El resultado: fotografías más claras y nítidas de nuestra estrella.
Para llegar ahí, Quásar ha estudiado fenómenos como el seeing (las turbulencias atmosféricas que afectan la observación) y las dinámicas solares, incluidas sus manchas. Una muestra de que en Colombia también se puede hacer ciencia innovadora, conectada con las tendencias globales de investigación astronómica.

Entre ciencia y tradición
Lo que distingue a Quásar no es solo su trabajo científico, sino también su espíritu comunitario. Cada observación astronómica es una oportunidad para compartir, aprender y contagiar a otros de la pasión por el cielo.
Y si las nubes aparecen –como tantas veces pasa en Medellín–, la tradición dicta que se pide pizza. Así, las noches se llenan de anécdotas, risas y la certeza de que, incluso sin estrellas a la vista, el cielo sigue uniendo a las personas.

Más allá del telescopio
Hoy, este semillero no solo hace investigación: también ha empezado a incursionar en la divulgación, convencidos de que despertar la chispa de la ciencia en los más pequeños es sembrar futuro.
Esa mezcla entre investigación rigurosa y cercanía humana convierte a Quásar en un ejemplo de lo que significa ser astroamigos: soñar con el universo, pero también compartir esos sueños para que otros se animen a mirar hacia arriba.

✨ Quásar nos recuerda que la astronomía no es solo mirar al cielo, sino también construir comunidad en la Tierra.
Un legado que, tras casi tres décadas, sigue creciendo generación tras generación.
Si quieres conocer más de su trabajo y apoyarlos en su camino, puedes seguirlos en Instagram: @quasar_eafit